¿Porque el suicidio?

¿Cuáles son las causas?

El suicidio es un acto desconcertante y, para muchas personas, resulta un acto repelente y sin ninguna excusa.
Pero las causas que llevan a las personas a quitarse la vida por sí mismas son muy distintas de caso a caso Es un grave error idealizar las circunstancias en que ocurren todos los suicidios o intentos de suicidio, que son aún más frecuentes que los primeros.
Pero para entender el fenómeno del suicidio, a continuación vamos a hablar sobre cuatro puntos muy importantes:

¿A qué se deben los suicidios?

Sobre este tópico hay diversas teorías pero, en conclusión, todas ellas refieren que los suicidios no se deben a una causa única. Tanto psiquiatras como psicólogos han hallado múltiples causas para explicar el deseo o impulso que lleva a cometer o intentar el suicidio.

Una teoría del suicidio es la emitida por Sigmund Frued, padre de la psicología, que afirma que el suicidio tiene su origen en un deseo inconsciente de matar a otra persona, pero que al final ese deseo se revierte hacia uno mismo.

La autodestrucción, según teorías recientes, se origina en una furia violenta y generalizada, o representa un último recurso para restaurar la autoestima perdida.

En ocasiones, el dolor y la incurabilidad de una enfermedad hacen que la persona resuelva quitarse la vida, en cuyo caso podría hablarse de un suicidio racional, analizado y pensado durante un tiempo más o menos largo, aunque esta postura resulta también discutible.

¿Puede una depresión profunda desembocar en un suicidio?

Está plenamente demostrado que, la mayoría de quienes cometen suicidio o al menos intentan hacerlo, tienen como causa de fondo una grave depresión.

Paradójicamente, algunos expertos consideran que el momento más peligroso no es cuando la depresión llega a su punto más álgido, sino cuando comienza la recuperación.

Algo muy parecido ocurre entre aquellos que han sufrido una enfermedad, operación o inclusive un accidente grave; las probabilidades de intentar cometer suicidio son mayores cuando el sujeto comienza a experimentar mejoría.

De esto deriva la gran importancia que tiene atender a quienes están recuperándose de una enfermedad física o mental y mostrarles tanto o más cariño que cuando estaban mucho peor en su estado de salud.

¿Es cierto que en algunas culturas el suicidio es algo admisible?

En el antiguo Japón, a través de la ceremonia del harakiri un guerrero que había sufrido una afrenta, tenía la posibilidad de lavar su reputación y también la de su familia por medio del suicidio, desentrañándose en público para conservar intacto el honor.

En la India, la viuda podía expresar su inconsolable tristeza arrojándose a la pira funeraria de su esposo.

Entre la aristocracia europea de antaño, no era raro que un caballero se diera un tiro si había sido sorprendido en alguna conducta socialmente censurable, nuevamente, para conservar su honor.

Estos actos que hace siglos eran bien vistos en sus respectivas sociedades, en la actualidad ya no son vistos como razones válidas o inclusive dignas de admiración como ocurría en su época. Las sociedades y sus imperativos éticos cambian con el tiempo y hoy día ninguna de estas culturas respalda la comisión de un acto suicida.

En las religiones judeocristianas que permean la cultura mexicana actual, el mandamiento que dice “no matarás” se refiere tanto al asesinato como al suicidio y aquí podemos recordar que la iglesia católica durante mucho tiempo negó la sepultura en suelo santo a quienes tenían éxito en cometer suicidio.

Para los musulmanes, el suicidio es algo terminantemente prohibido, ya que el Corán menciona que siempre es posible esperar la misericordia de Alá.

¿Hay personas propensas al suicidio?

El suicidio no conoce fronteras de nacionalidad ni de culturas, ocurre entre individuos todo el mundo y no es factor una condición social o económica determinada, dada la naturaleza multifactorial que tiene este fenómeno.

En todo el mundo, cada día se suicidan más de 2 000 personas, según datos oficiales, aunque muchos expertos duplican y aun triplican esa cantidad, ya que muchos suicidios quedan clasificados como accidentes o muertes de una u otra índole e incluso por estigma social, ya que muchas veces los familiares no desean que quede suicidio como causa de muerte en un documento oficial.

Al examinar el fenómeno del suicidio según el género, las estadísticas muestran que las mujeres intentan suicidarse tres veces más que los hombres, sin embargo  lo logran con menor frecuencia. Es por esto que el número de suicidios consumados es mayor entre los hombres que entre las mujeres.

Conclusiones

Definitivamente el suicidio es uno de los temas más polémicos de la actualidad y un Psicólogo puede ayudar de forma determinante en impedir que se presenten nuevos casos, así que siempre resulta recomendable acudir a un profesional, que es quién realmente podrá ofrecer la ayuda necesaria tanto al paciente como a sus seres queridos.

Si conoces a alguien, o bien tú piensas que necesitas ayuda para tratar con la idea del suicidio, no dudes en ponerte en contacto conmigo, simplemente llenando el formulario en la parte inferior para que en el tiempo más breve que me sea posible, te responda y comencemos a tratar tu caso particular. Recuerda, todos los casos son diferentes y merecen ser tratados de acuerdo a todas sus particularidades y situaciones específicas.

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